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Un día como cualquier otro y mientras vas en el microbús notas que un hombre, de unos 30 años se sube con un niño en brazos de no más de 4 años, los asientos están totalmente ocupados de hombres y mujeres por igual, la pregunta del millón: ¿debería darle el asiento?

Esta situación puede abrirse a discusiones moralistas y hasta filosóficas sobre la equidad de género, caballerosidad e igualdad, los extremos podrán argumentar que “él debe ser considerado con las mujeres sentadas”  o que “quién le manda a tener hijos y no tener autos” siendo esta última opinión por demás clasista para nuestro gusto.

Sin embargo abordemos esta problemática desde un término más simplista: la seguridad y aprendiendo un poco de física también demos algunas propuestas para otras situaciones igualmente “polémicas” que pudieran darse en el adorable transporte público.

La física del peligro

¿Has sentido cómo te vas hacia adelante cuando un autobús frena? Esto se explica por la primera ley de Newton o ley de la inercia “un cuerpo mantendrá su estado de reposo o movimiento mientras otra fuerza no actúe sobre él”,  ¿Qué tiene que ver esto contigo? Bueno cuando un vehículo se mueve, tú te mueves con él, cuando el vehículo frena tú también recibes una frenada brusca y la velocidad que llevabas hace que te impulses hacia adelante.

La segunda ley de Newton es más preocupante: establece  que la fuerza es igual a la masa por la aceleración, puede que hasta aquí no te diga mucho pero interpretándolo no es difícil darse cuenta que el vehículo en el que vas tiene más masa que tú, por lo que el frenar ejerce una fuerza mucho mayor de lo que te imaginas y puedes salir disparado violentamente, para entenderlo mejor mira la siguiente imagen con un desafortunado Hamster.

via GIPHY

Parece gracioso pero, ponte a pensar: en un principio la pelota y el Hamster viajaban a la misma velocidad, pero al darse el golpe contra el piso, la velocidad del Hamster fue mucho mayor, esto porque la pelota tiene una masa más grande y esa diferencia se compensó con la aceleración que recibió el animal.

¿Vas notando a dónde queremos llegar? Exacto: un bebé o niño son muchísimo más pequeños que el vehículo, de ahí la importancia de siempre ponerlos en su silla si tienes coche propio (puedes consultar aquí los tips que te damos al respecto) y en el transporte público el niño corre muchísimo peligro al ir de pié, ya sea por su cuenta o con alguien más.

De ahí que vale la pena que nos olvidemos un poco de las discusiones de género y seamos más simplistas: por la seguridad del pequeño, cede el asiento, sea hombre o mujer quien lo lleve en brazos, un choque o frenada brusca puede representar para un adulto u susto o una lesión leve, pero para un niño puede ser mortal.

Pero el niño si es varón debería aprender a ser caballeroso y ceder el asiento a las mujeres, ¿O No?

Bien esa es una observación que muchos hacen, especialmente cuando el niño va con su mamá y al cederles el asiento la mamá hace que sólo el niño se siente, así que te damos algunas sugerencias si este aspecto te preocupa, con distintos casos hipotéticos:

  • El papá sube con un niño o niña en brazos / La mamá se sube con un hijo varón: Como ya lo dijimos, por seguridad del niño cede el asiento, si el papá se sienta es mejor porque el niño tendrá mejor agarre y protección en una frenada.
  • Eres mamá y llevas a tu hijo, te ceden el asiento: Procura no sentarlo solo (sea niño o niña) sino en tus piernas, ya que en tus brazos irá más seguro, además si deseas que él o ella aprenda a ceder el asiento tendrá un mensaje más claro si ve que tú también te sentaste.
  • Alguien se ofreció sentar al niño en sus piernas: Esto es un poco delicado ya que no es recomendable que el niño aprenda que cualquiera lo puede tomar en su regazo, y si el niño se opone es aún más dañino obligarlo, valora el riesgo de la situación y si es posible, que mejor se le haga un espacio pequeño para que no vaya sobre otra persona.
  • Vas en el asiento y te preguntas ¿qué es mejor, cederlo o llevar al niño que se acaba de subir en mis piernas?, como dijimos en el punto anterior no es adecuado que un niño se siente en las piernas de un desconocido, si deseas ayudar mejor que cedas el asiento

Siempre habrá situaciones particulares, valora siempre la seguridad del niño por sobre lo demás, y sobre todo, si estás en posición de ceder tu asiento, piensa en los pequeños antes de cualquier ideología, podrías estar salvando una vida, comprate este post para ir cambaindo poco a poco nuestra cultura de transporte.

 

Que tengas un felíz día

 

Agradecemos a Bernardo Chávez López por su colaboración con la fotografía de este post.

César Feerman
Padre, esposo e Ingeniero químico, me apasionan las ciencias y toda fuente de información valiosa, me gusta escuchar y tratar de entender la forma de ver el mundo de los demás

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