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Si no leíste la primer parte de este post no te lo pierdas aquí, hablábamos básicamente de que introducir a los pequeños a un arte marcial está cargado de beneficios , como hace un buen tiempo de dicho artículo hay nuevos estudios que reafirman las bondades en los pequeños.

Más beneficios

  • Un meta análisis que involucró 312 estudios científicos encontró que  hay una disminución de conductas agresivas al practicar artes marciales.
  • Un estudio encontró que las artes marciales son una excelente herramienta de desarrollo positivo en jóvenes, promueven la autorregulación emocional que a su vez es un factor clave en las probabilidades de éxito profesional y personal en la edad adulta.
  • Otro estudio encontró que la práctica, en este caso de Judo (aunque puede inferirse que lo mismo ocurre en otras disciplinas) aumenta la densidad ósea en adolescentes, siendo esto muy benéfico para prevenir osteoporosis y fracturas en la edad adulta.
  • Se ha encontrado que su práctica después de un tiempo prolongado  reducen los comportamientos estereotípicos o movimientos repetitivos o rígidos en niños con espectro autista.
  • También se ha encontrado que ayuda a los pequeños a ser más resilientes, es decir tener la capacidad emocional de superar dificultades.

Pero hay  algunos riesgos

Sin embargo, hablábamos que también hay riesgos por ejemplo, en los estados unidos la mayoría de las lesiones por artes marciales se le atribuyen al karate,  estas lesiones en niños corresponden a esguinces, abrasiones y fracturas en extremidades sin embargo el índice de golpes contundentes en la cabeza (los cuales son los más peligrosos en niños) es bajo en las artes marciales.

El estudio anterior estima que al año se reportan en USA alrededor de nueve mil lesiones por artes marciales en niños ¿esto es mucho? pues al parecer no, ya que al año se reportan alrededor de 2.5 millones de emergencias en niños relacionadas a deportes de los cuales 6% incluyen golpes a la cabeza, así que de hecho las artes marciales bien practicadas son mucho más seguras que otros deportes.

Aunque el riesgo es bajo hay que tomar precauciones, la probabilidad de una lesión se relaciona con el nivel de experiencia, el nivel de contacto permitido en un combate y el número de participantes, así por ejemplo en enfrentamientos con contacto ligero hay un estimado de 0.4 lesiones por cada 1000 episodios, pero cuando el contacto es intenso este 0.4 sube a 26.43

Entonces ¿qué buscar en una escuela?

Con los niños y jóvenes menores de 14 años se recomienda buscar una escuela donde:

  • Limiten  las peleas de contacto completo: Usualmente los niños trabajaran más con juego, ejercicios y meditación de acuerdo a su edad como rodamientos con pelotas, estiramiento, y katas (practicar formas o técnicas en simulación) así como acondicionamiento físico.
  • En caso de que haya combate este sea con la debida protección,  sobre todo en la cabeza, que no sea intenso o de “full contact” y sea con niños de peso, talla y habilidades similares a las de tu hijo.
  • Haya un trato de cordialidad y respeto: si el niño comienza empeorar en su conducta, se le nota deprimido o abiertamente expresa ser humillado en clase es una señal de alerta.

¿Qué esperar?

Nos dimos a la tarea de preguntarle a algunos padres sobre su experiencia y consejos, Oscar, uno de ellos manifestó que para identificar una buena escuela es importante asistir a algunas clases a fin de ver la metodología de los maestros, además ser conscientes que habrá algunas lesiones como en cualquier deporte pero que los valores aprendidos lo valen.

Daniel Rodríguez, otro padre cuyos hijos de 8 y 14 asisten a artes marciales manifestó que ambos pequeños han desarrollado un gran respeto dentro y fuera de la escuela, en su caso la escuela viene de generaciones ya que el mismo asistió a ella y recomienda que más que una institución la dinámica manifieste compañerismo y que el maestro “se dé a querer”.

Israel Rodríguez expresó “Comencé a entrenar karate a los 8 años, me iba muy mal con el bullying y el karate me salvó, ahora después de muchos años y al ver que mi hijo pasa lo mismo, sin dudarlo lo metí a una escuela de artes marciales mixtas y su confianza y su disciplina han mejorado muchísimo. Las artes marciales no son violencia, son una disciplina y un estilo de vida.

Ahora sí, ya tienes las bases para tomar una decisión y evaluar alguna disciplina o arte marcial para tus hijos, agradecemos nuevamente al Grupo de “Diego Ortiz MMA” por su valiosa colaboración con este post y como dice el propio Diego Ortiz, comunicador profesional de MMA: “Puñetazos Cordiales” 🙂

Las fuentes originales y estudios científicos vienen indicados en los links en este post.

César Feerman
Padre, esposo e Ingeniero químico, me apasionan las ciencias y toda fuente de información valiosa, me gusta escuchar y tratar de entender la forma de ver el mundo de los demás

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