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Un estudio dirigido por Mamiko Ozaki, profesora de la Universidad de Kobe en Japón ha sido el primero en identificar la composición química de los olores producidos por la cabeza de varios recién nacidos, así como el posible papel de dichos olores en la formación del vínculo con sus padres.

Previniendo Trastornos de Apego

Para este estudio participaron las universidades de Hamamatsu, Iwate, Tsukuba y Kobe, se analizaron los aspectos químicos y psicológicos que involucran los olores producidos por la cabeza de los bebés y cómo dichos olores promueven la interacción con sus cuidadores sentando las bases para nuevas herramientas y métodos en la prevención de la negligencia infantil y de los trastornos de apego.

Aunque se intuye que los olores participan en la formación del vínculo afectivo entre los padres y sus hijos hasta la fecha se desconocen los mecanismos por los que esto se lleva a cabo, así como los componentes químicos que participan en este proceso.

recién nacido

La Metodología

Durante la investigación se obtuvieron muestras de los componentes químicos generados por la cabeza de los bebés a través de una gorrita que contenía perlas de monosílica, estás gorritas se le colocaron a 5 pequeños mientras estaban en los brazos de sus madres sin mostrar signos de angustia, adicionalmente se tomaron muestras químicas de los componentes volátiles (que producen olor) del líquido amniótico.

En total tanto fueron identificados 37 componentes volátiles que producían olor, entre los cuales se encontraron aldehídos, óxidos carbónicos e hidrocarburos, asimismo se calcularon las proporciones y patrones para cada caso, ya sea de bebé o de líquido amniótico.

Se encontró hay más variaciones entre las muestras de olores en la cabeza de los bebés que en el líquido amniótico, asimismo aquellos bebés cuyas muestras se recolectaron entre la primer y la segunda hora de nacer eran más distintas entre sí que las muestras de los bebés que tenían de 2 a 3 días de nacidos. Esto sugiere que un bebé puede expresar más fuertemente su individualidad a través del olor inmediatamente después de nacer de lo que lo haría posteriormente.

Posteriormente se sintetizaron olores similares con la misma composición tanto de las cabezas de los bebés como de líquido amniótico y se pidió a 62 estudiantes (31 mujeres y 31 hombres) que compararan dichos olores contra una muestra control, esto sin saber el tipo y origen de las muestras.

Cuando el olor provenía de una muestra de cabeza de bebé la tasa de acierto por parte de los estudiantes era del 70% mientras que para líquido amniótico fue tan solo de 55%, por otra parte, las mujeres fueron más hábiles al identificar dichos olores con un 73% mientras que los hombres alcanzaron un 36% de identificaciones correctas.

Potenciales Investigaciones Futuras

Estos resultados ponen un precedente a fin de realizar más estudios con el fin de identificar el papel que juegan los olores producidos por los pequeños en la formación de vínculo con sus padres, asimismo se sugiere involucrar más factores en estudios futuros como el estado civil y la experiencia cuidando pequeños  a fin de reconocer mecanismos y procesos que ayuden a prevenir problemas de apego o negligencia infantil.

Fuente Sciencedaily

César Feerman
Padre, esposo e Ingeniero químico, me apasionan las ciencias y toda fuente de información valiosa, me gusta escuchar y tratar de entender la forma de ver el mundo de los demás

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