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Es más fácil para los niños aprender palabras nuevas cuando lo hacen en el contexto de palabras recién aprendidas en lugar de aquellas bien conocidas, esto fue encontrado en un estudio realizado con pequeños de entre 18 y 24 meses de edad.

82 niños participaron en el estudio. se trabajaron con dos grupos a los cuales se les daría un tiempo para asociar una palabra clave (Blick) con un juguete para aves.

Al primer grupo se les presentó el juguete para aves en contexto de otros objetos bien conocidos como pelotas y automóviles, se les pedía entonces que señalaran el “blick”, los niños por deducción asociaban esa palabra con el objeto nuevo, en este caso el juguete de aves.

Pero a otro grupo previamente se les mostraron dos objetos nuevos, el primero era un cucharón para miel al que enseñaron a los niños a nombrar como “zeb”y el segundo un colador al que nombraron como “yok, los niños practicaron estas palabras hasta asociarlas con dichos objetos.

Después de que ambos grupos tenían sus objetos comunes o nuevos según correspondía, asociaban el  juguete para aves  mentalmente y se les daba un descanso de 5 minutos, posteriormente se les pidió recordar la asociación de lo que era el “blick” y sorpresivamente los niños que lo aprendieron en el contexto de los objetos nuevos (el colador y el cucharon de miel) presentaron un mejor desempeño.

Esto puede resultar contraintuitivo ya que se esperaría que un niño tuviera un mejor aprendizaje cuando parte de algo que ya conoce, sin embargo, los resultados sugieren que el aprendizaje de nuevas palabras se dará mejor cuando se hace en contexto de otras cosas que el niño aprende a la par.

Lo anterior pudiera deberse a que los objetos nuevos no compiten tanto en la atención del niño como lo haría un objeto más conocido y por ende el niño le dedicaría mayor procesamiento a la nueva información recibida.

En investigaciones anteriores del mismo equipo se ha encontrado que cuando a los niños se les deja jugar con el nuevo objeto, aunque fuese un tiempo tan corto como un minuto previo a establecer la asociación, los resultados serán mejores, asimismo que los niños poco mayores de 30 meses suelen ser mejores para recordar los nuevos conceptos que los de 18 a 24 meses.

estos hallazgos podrían ayudar a padres y educadores a fin de fomentar un mejor desarrollo del lenguaje en los niños al aplicarlos como estrategias en su proceso de aprendizaje.

Fuente: sciencedaily

César Feerman
Padre, esposo e Ingeniero químico, me apasionan las ciencias y toda fuente de información valiosa, me gusta escuchar y tratar de entender la forma de ver el mundo de los demás

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